La educación es la base de casi todas las conductas del ser humano y los hábitos saludables también se aprenden. Poco a poco, de forma paulatina, las familias deben inculcar a sus hijos e hijas estos hábitos para que desde pequeños sepan cómo cuidarse y gocen de un estado de bienestar y una buena calidad de vida.
La importancia de educar para la buena alimentación, los hábitos de higiene y el cuidado del cuerpo son tres temas en los que se debe hacer especial hincapié.
ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA
Una alimentación saludable es uno de los pilares del buen estado general y del rendimiento escolar. Será la que proporcione los nutrientes necesarios para un adecuado crecimiento y desarrollo y posibilite la necesaria actividad física. Es primordial que padres y madres alimenten a los menores de forma equilibrada, variada y suficiente. La siguiente pirámide de la alimentación nos indica cuáles son los tipos de alimentos recomendados.
Es importante para el bienestar de los niños y niñas que adquieran paulatinamente hábitos de higiene que contribuyan a un crecimiento saludable. Por eso las familias deben enseñarles que es necesario cepillarse los dientes después de todas las comidas, lavarse las manos antes de comer, ducharse diariamente, secarse minuciosamente, cambiarse de ropa interior también todos los días y cuidar su aspecto personal.
CUIDADO DEL CUERPO
Para que los niños aprendan, desde muy pequeños, a cuidar su cuerpo, se deben considerar algunos consejos:
1. El ejemplo. Los niños, especialmente los más pequeños, suelen imitar a los padres en todo.
2. El baño. Después de un día muy activo, de colegio y de otras actividades, es saludable que los niños se bañen para quitarse la suciedad y librar a su cuerpo de los microbios.
3. Cepillar los dientes. Después de cada comida, los niños deben aprender y tener la costumbre de cepillarse los dientes.
4. Jugar al aire libre. Es importante jugar mucho, hacer deportes al aire libre, y no pasarse muchas horas sentado en la computadora o mirando la televisión.
5. Dormir bien. Dormir bien y descansar ayudan a los niños a crecer.
6. Protección solar. Uno de los hábitos del niño debe ser proteger su piel con una crema con factor de protección adecuado a su piel.
7. Postura. Los niños deben aprender a sentarse correctamente en las sillas y a coger peso siempre flexionando las rodillas, como también llevar la mochila del colegio sin demasiado peso. Deben aprender a atarse el cinturón de seguridad cuando están en el coche, cargar con una mochila con peso adecuado a su edad y peso, y adquirir buenas posturas para estudiar.







